En el sector hotelero, las «fenced rates» o tarifas con restricciones son estrategias de precios en las que determinadas tarifas o descuentos se ofrecen a un grupo concreto de clientes o bajo ciertas condiciones. Estas tarifas quedan acotadas, «valladas», por criterios como la pertenencia a un programa, el canal de reserva o un código promocional. Con ellas, el hotel puede dirigirse a segmentos concretos e incentivarlos, atraer reservas hacia sus canales preferidos o animar a participar en su programa de fidelización. Es una forma de optimizar los ingresos y la ocupación, adaptando el precio a cada segmento y sacando el máximo partido al inventario disponible.
¿Qué son las tarifas con restricciones en el sector hotelero?
Son estrategias de precios concretas en las que las tarifas o los descuentos se ofrecen bajo determinadas condiciones o a segmentos de clientes específicos. Esas condiciones pueden ser la pertenencia a un programa, los canales de reserva, los códigos promocionales u otros criterios.
¿Qué ventajas aportan las tarifas con restricciones a los hoteles?
Permiten dirigirse con eficacia a segmentos concretos, incentivar las reservas a través de los canales preferidos, aumentar la participación en el programa de fidelización y optimizar los ingresos sacando el máximo partido al inventario disponible. Con tarifas a medida, el hotel atrae a distintos tipos de cliente y genera reservas sin perder el control de su estrategia de precios.